Monday, 1 December 2008

22/09/2006 15:39:24 BALADA DE GLOUCESTER ROAD

Siempre me invade cierta emoción cuando piso de nuevo los dominios del “gang”. Sus territorios asimétricos que limitan al sur con el “Cat & Wheel” y al norte con Gloucester. Y vuelvo siempre recorriendo el camino inverso que exploré hace unos siglos, dando un paseo lluvioso por la mítica vía gris que más que unir separa dos mundos distintos. Esa vía que nace en el orden Victoriano de Queen Square para fallecer de “delirium tremens” en la anarquía alegre de Gloucester Road.

Queen Square impresiona con sus edificios victorianos, su cuadratura inmensa y sus mujeres rubias tipo business que pasean imponentes y por el día entre consejos de administraciones. Cuando llega la noche vemos a esas mismas chicas trotando entre el empedrado rompetacones de King Street con un movimiento menos vertical y con más ruido. Son esa horas perdidas en que los clubs caros con docenas de guardaespaldas en las puertas escoltan a las damiselas agitadas que dan grititos de grupo y con el cuerpo anglo pulido en las ofertas de Vodka 2 x 1.

Pero como he dicho, el reino del Gang no está por esas latitudes, no. A las tierras del Gang se llega por caminos que se alejan de la ruta turística y de la arquitectura oficial de la urbe. Cuando se vislumbra “The Cat & Wheel” ya se pueden ver a miembros del gang paseando errantes por su calle empinada. Aquella calle mágica donde los perfumes de los Kebabs, takeaways, Charity shops se confunden con la humedad de la lluvia permanente.

Los lugares sagrados en esos reinos se llaman “pubs” abreviación de “Public House”. Son hogares entrañables llenos de “locals”, es decir siempre los mismos clientes, y la bandera inglesa cuelga con melancolía y mugre (esos dos rasgos de la gloria perdida) en la puerta de muchos de ellos. Aquellas “casas públicas” son realmente el hogar del gang.

A mi aquellos pubs me gustaban mucho, como me gustan las tabernas típicas, las bodegas, y todos aquellos lugares que están vacunados frente al influjo de las modas.
Además el único español que se podía encontrar por esos lares era a mí lo cual era muy satisfactorio porque siempre evité en el extranjero los grupitos nacionales y los “ghetos” que se suelen hacer entre miembros de un mismo país. Yo siempre intenté meterme al fondo en los exilios con la sola ayuda de loa aborígenes del lugar.

Yo conocí al gang por vía sentimental, cuando desembarqué a la isla y todavía soñaba en pelirrojo. La pequeña diosa me presentó a las primeras de cambio al grupo iniciático para hacerme una idea de lo que habitaba la tierra. Si, me parecieron ciertamente isleños y brillantes. Nos caímos bien en seguida y supusieron la excepción bohemia en mi vida y mi escuela de la lengua real sin mencionar nunca un taco. Esto es curioso porque nunca en mi presencia, y de esto doy fe, se utilizó el taco o la blasfemia en las tierras del Gang.

Nuestros amigos se reunían diariamente con increíble disciplina cuando dejaban sus disfraces mundanos y se dedicaban a su vocación eterna de la interpretación de la vida destilada por las pócimas mágicas del “Ale”. El gang se sentaba cada tarde frente al ventanal del “Cat & Wheel” o cerca de la chimenea del “Prince of Wales”, o quizá en las oscuras áreas del “Forrester”, donde la sidra con rodaja de limón se servía en jarras inmensas y personalizadas para cada miembro de la particular secta.

Yo en aquella época hablaba el idioma con acento brusco, me costaba entender las conversaciones y pronunciaba “Glousester” al nombrar la calle.

El Gang me cogió cariño desde el principio y me explicaban cosas tremendas con diferentes acentos. Ellos ponían todo el corazón para que yo les entendiera y yo todo mi entusiasmo para entenderlos. Y posiblemente sea esa mezcla de corazón y entusiasmo la que hizo generar un respeto mutuo y una comprensión que hizo juntar a personas con biografías tan diferentes.

Roger “The Poet” me explicó el primer día con su acento galés un poema chino que hablaba de una silla. Siempre le veía los domingos por la mañana tomando café en la calle:
- “Tu vas a misa y yo vuelvo de mi resaca” me saludaba siempre.

Con Robin debatíamos a “St John of the Cross” y a la “Catholic Church”. Petra en su camino a la Santidad se paraba a tomar unos vasos de vino mientras nos explicaba de nuevo las diferentes interpretaciones de las visiones de Julian of Norwich. Seamus siempre me preguntaba por Dios, si sabía algo porque él le había perdido la pista. El viejo Seamus hablaba “English Posh” porque su padre era Inglés aunque él nació en Irlanda, la tierra de su madre. Por tanto Seamus era Irlandés en U.K. e inglés en Irlanda cuando los taberneros de Dublín le miraban agresivos al pedir una Guinness con acento reina madre.

Y tantos como ellos conocí en sus templos con grandes ventanales como fuertes construidos para protegerse de lo cotidiano, de ellos mismos. A veces se quedaban mirando a la ventana al lado del fuego mientras bebían sus pócimas para entenderlo mejor y curar heridas internas y eternas. Esas heridas que una vez muertas resucitaban por las mañanas despertándoles puntualmente con temblor en el alma y en las manos para ofrecer una lucidez exagerada.

Fueron buenos conmigo y nunca nadie se juzgó en los campos del gang, y menos para condenar porque uno entiende que cada uno se fabrica una cruz que lleva como puede y ahí está el trauma.

Me cuidaron bien hasta que un día entre conversaciones fantásticas ocurrió el milagro: mi acento se hizo legible y comprendí por iluminación que Gloucester no se pronuncia “Glousester” sino “Glousta”. Ese día temblaron los cimientos de algo y el mundo de Queen Square me llamó para seguir puliendo mi acento en otras moquetas y a otra gente.

Para entonces ya había dejado de soñar en pelirrojo y me adentré en otros viajes. Pero a mi no se me olvida quien me ayudó y siempre vuelvo a las colinas de estos camaradas que se quedaron a medio camino de todo para ver la calle juntos desde el gran ventanal como si fuera otro mundo mientras la campana de las once está a punto de gritar “last orders”.



Comentarios

Enviado a las 22/09/2006 17:34:18 por vistaspa
Hola Mac hoy has puesto mucho de ti, un abrazo.

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Enviado a las 22/09/2006 18:31:59 por mami_ta
Murphy, hola.
¿Tienes cierta nostalgia?.
Recuerdos preciosos de amistades que se pierden en el devenir de la vida y a los que no olvidas por el hermoso poso que dejaron ¿verdad?
Eres demasiado joven para saber que tu alma se irá llenando de esos posos y su recuerdo va a alimentar muchas nostalgias.
No es bueno agarrarse a recuerdos, no es bueno añorar demasiado lo que pasó. El futuro está por construir y, estoy segura, eres un tipo que va mirando de frente al futuro, que no miras hacia atrás nada más que con el cariño hacia los amigos que se quiedaron por el camino. Seguro que estás en plan conquistador y construyendo otros mundos.

Últimamente están apareciendo post melancólicos, eso indica que el otoño está ya por aquí. A mi sus colores me deslumbran, me iluminan y me enternecen. Lo que menos me gusta es que trae el frío, pero ya queda menos para que llegue el próximo verano.
Un beso grandote.

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Enviado a las 22/09/2006 18:52:40 por Caminant
Url: http://blogs.libertaddigital.com/Caminant/
Es muy bonito sentir y pensar así de la tierra y las gentes que te acogen. Se nota el cariño.

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Enviado a las 22/09/2006 19:33:52 por Roge
Ciertamente es una hermosa balada. Ya se sabe que los más rockeros son los que nos sorprenden con las mejores baladas. Qué tiemble el abad de Montserrat cuando cambies de ritmo.

Sin duda tuviste buenos comienzos en tu peregrinar.
¿Qué fue de Seamus, volvió a encontrar la pista?

Recibe un abrazo. Tus escritos de este tipo siempre me traen gratos recuerdos. La vida te hace recorrer múltiples parajes, pero la época de independencia y descubrimiento no tiene precio.

Roge

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Enviado a las 23/09/2006 12:56:10 por McMurphy
Gracias por vuestros comentarios queridos amigos. Estoy de viaje (muy cerca de Gloucester Road) y no tengo apenas acceso a internet. Os mando por tanto comentarios a todos juntos:
-Vista: Si, a veces el blog es una catarsis interna y dejamos la lucha contra los molinos de viento para convertirlo en diario intimo. Creo es bonito hacerlo asi tambie.
-Mamita: Si, tengo nostalgia pero nunca vivo en el pasado. Me recreo en ella, la escribo y cuando lo leo me siento bien. Pero la clave, como bien dices esta en la conquista. Hace apenas 3 anyos que me movi a la isla y contacte con el gang. Ahora estoy en otra isla y en ese periodo de tiempo todo ha sido conquista y descubrimiento. Ahora estoy flojo porque se fueron mis padres y la ausencia se nota. Pero en fin, las Navidades estan cerca y hay muchas cosas que hacer hasta entonces. Besos Mesetarios.
- Cami: Les recuerdo con mucho carinyo, la verdad. s un tipo de gente que no hubiera conocido en mi vida en Espanya y estan llenos de luces y de sombras. Yo a los mios solo les veo las luces aunque no hay que olvidar la otra parte). Un abrazo.
-Roge: gracias amigo. Se que te gustan estos escritos mas que los politicos eh?, sabia que te gustaria especialmente este por el fondo religioso de los personajes que he descrito (todos lo tienen en diferentes versiones). Seamus es un caso muy especial. Es un gran intelectual que vivio en Japon durante unos anyos y tuvo que volver por diversos problemas personales. Sufio la epoca del "No blacks-No irish-No dogs". En fin merece un libro.
Lo siento se me acaba el tiempo de conexion. Un abrazo a todos y besos a Mamita.

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