Monday, 9 February 2009

06/03/2007 18:12:19 AGUILUCHOS, EXTREMAS, COBARDES Y MANGANTES

Nuestros queridos progres se ponen nerviosos con frecuencia. Y siempre que se ponen histéricos acuden a lo de siempre, a su arma favorita, a la identificación del PP con la extrema derecha, hoy llamándola derecha extrema en brillante juego de palabras del Iluminado. Este truquillo es el filón formidable que siempre han utilizado estos niños pijos de la oligarquía roja para descalificar al contrario. Hasta el inefable Little Joe ya hacía bromas derrochando su habitual ingenio mencionando el aguilucho.



Y la verdad, aunque de rabia decirlo, es que estos tontitos tienen razón en seguir provocando con estas cosas. Y tienen razón porque, en esta hipocresía en la que estamos nadando desde hace tiempo, estas expresiones por definición siempre tendrán una tremenda efectividad. Vivimos en el Reino de la mentira al fin al cabo, el Reino que vive de la leyenda de lo que nunca pasó para que, a partir de una historia de traiciones continuadas, desembocar en la utopía efervescente de la nada “on the rocks”.



Y una de las traiciones más tristes ha sido la de la derecha española, sea la política como la sociológica. La traición del concepto “Derecha” unida al concepto “España”. Este último, concepto totalmente humillado como ya sabemos.



Posiblemente se podría definir al ciudadano de derechas español (please, no confundir nunca con la derecha Bristish o Europea en general), como perteneciente a la clase media principalmente, católico (meramente cultural o “practicante”, o incluso ateo “de hecho” pero respetuoso - como creo que es el 90% de la gente, en mi opinión), con una idea de su patria basada en la unidad (sin más análisis en general. Aquí la economía del bienestar la ha traído la derecha…) y respetuoso con el pasado de su Patria (sin ningún tipo de idolatría).



La evolución de la gente de derechas puede haber sido así:



“Ya no hay diferencias entre derecha e izquierda, hombre!” Esta expresión se decía mucho hace poco tiempo (como aquella que decía que el infierno no existe, se acuerdan?) y normalmente venía dada por un sujeto de derechas. La izquierda, sin embargo siempre ha tenido clarísimo que hay una diferencia abismal entre ambos conceptos y lo han utilizado maravillosamente.


“Somos el Centro” – “Patriotismo Constitucional”. Invento de la llamada derecha “marxista” del señor Aznar (gran presidente en mi opinión, dicho sea de paso) para tratar de evitar llamarse de derechas. En todo caso, un intento pálido y que no ha funcionado, entre otras cosas por la falta de COMPROMISO con la Historia (“History is whore”-Seamus)


“Los liberales”. La nueva corriente, nuestros anfitriones, by the way. Es una derecha moderna, al tipo Americano en lo económico, libertades, Chicago boys… Libertad de mercado y derecho positivo.


Pero sucede que por mucho que inventemos o reconquistemos palabros, nos encontraremos con el mismo problema: La Historia. Si Cebrián, el multimillonario hijo del de “Arriba” menciona al Caudillo, a las águilas de San Juan y a la “Insidiosa Reconquista” todo esto se viene abajo. Todos a agachar la cabeza, mirar hacia otro lado y a silbar canciones sin notas.



Y qué pena, que vergüenza que “los nacionales” sigamos tan prisioneros en el fondo esa siniestra mentira que dice: “En España se vivió durante cuarenta años en una prisión de dictadura de terror y de carácter fascista llamada Franquismo, liderada por un César Visionario que encerró al país en un autismo aislacionista y cruel”. Amén. Y ya sabemos que esa mentira está perfectamente gestionada para tirar la Historia desde el 1975 hasta el 711 (casi nada).

(Da grima que la generación de gente que tiene más de cincuenta años no haya dicho nada de esto. Han vivido ustedes prisioneros y maltratados?, son ahora libres?, lo han hecho todos juntos?. De ser así, se han lucido…)



Miren no se engañen, Franco se atragantó, se atraganta y se atragantará. Ya dije hace mucho tiempo: Franco éramos, somos y seremos muchos (y eso no tiene nada que ver con ser Franquista, es decir, la utilización política de un concepto histórico).



Mientras la derecha española no sea capaz de afrontar su historia con valentía, pero sobre todo con VERDAD, no se avanzará nada. Y la derecha no es solo los tecnócratas del PP.



Es usted.

Comentarios



--------------------------------------------------------------------------------

Url
Comentario

Debe usted ser usuario de Libertad Digital para comentar. Abra una cuenta o reciba su contraseña si la ha olvidado.


Comentarios

Enviado a las 06/03/2007 18:31:55 por Cualquie
Lo podría haber firmado yo, Mac, de hecho he firmado escritos muy parecidos.
No es verdad que no haya diferencias entre izquierda y derecha, las hay, pero ya no son las mismas que antes. Hoy, ser de izquierdas es ser homosexual, delincuete, mentiroso... Y algunos no se han dado cuenta del cambio, se creen que "izquierda" significa ayudar a los pobres, cuando a la izquierda le interesa fomentar el malestar y la pobreza, para decir que ellos lo solucionarán y para que, de este modo, les voten; los pobres son sus votantes, no els interesa que desaparezcan.
Un fuerte abrazo.

--------------------------------------------------------------------------------

Enviado a las 06/03/2007 18:42:49 por McMurphy
Querido Cualquie, si me dices que lo podrías haber firmado tu, es que es un gran escrito. Gracias.
Se ha mentido y se esta mintiendo muchísimo. Y lo malo es que no hay coraje para salir de ahí. Es una responsabilidad de mucha gente pero sobre todo de la gente “normal” que no se atreve a decir que las cosas no han sido así.
La izquierda vive de prejuicios, y ya dijo Einstein que es más difícil desintegrar eso que un átomo.
En fin, un gran abrazo.

--------------------------------------------------------------------------------

Enviado a las 06/03/2007 21:33:20 por mami_ta
Hola Murphy.
Vamos a tener que empezar por aclarar conceptos.

Si ser de derechas significa:
- Pertenecer a la clase media.
- Católico o respetuoso con el tema religioso.
- Defender el libre mercado.
- Patriota y admirador de casi toda su tradición histórica.
- Exigente con la independencia de los poderes públicos.
- Intransigente con la corrupción, la mentira y la falta de ética en la política.
- Defensor de los valores democráticos.

Entonces soy de derechas y a mucha honra.

Quiero entonces un partido que me represente con esos valores y si al PSOE se le disculpan las tropelías anteriores a la guerra civil y las barbaridades como el Gal, la corrupción del gobierno de Felipe González y la locura actual, pues habrá que asumir y defender la historia de los demás que, por otra parte, no tiene tanto de qué avergonzarse.

No creo que nadie esté limpio de culpa, la diferencia está en que los que se aferran a las ideas de izquierda lo hacen desde el desprecio, odio, intransigencia a los valores que defendemos los demás.

Desde la experiencia de trabajo que tengo, no he conocido una Administración socialista que haya funcionado democráticamente ni haya arreglado los problemas sociales, sólo les mueve alcanzar puestos fijos con buenos sueldos y avivir del cuento, sin un compromiso serio con los principios que dicen defender.

Tienes razon, Murphy, hay que asumir la identidad, los ideales y dar la cara.
Un abrazo.

--------------------------------------------------------------------------------

Enviado a las 06/03/2007 23:18:42 por Arturito
Está en la dinámica del bicho humano, por lo menos del bicho humano español, precisamente por occidental, una vez que ha tenido sus necesidades de subsistencia momentáneamente resueltas, el intentar siempre cambiar algo, y siempre creyendo que avanza o mejora, el fundar nuevos tipos de realidad institucional, el perfeccionar métodos o abolirlos.

Y sobre todo, el comprender más.

Sólo hay un fenómeno social que no sigue esta inclinación humana, demasiado humana: es el, por varias razones abracadabrante, de la estática mentalidad conservadora, cuando ni siquiera desea saber más, nada de más de lo nuevo pero tenido por supuestamente desestabilizador.

La mentalidad conservadora se organiza sólidamente con unas estructuras fijas e inmutables y así se halla fina y segura, una ombliguista serenidad que valora más que la verdad total, a la cual, sin advertirlo, se cierra.

Y eso se debe a otra inclinación humana, demasiado humana, la de conservar el poder, sus prvilegios, las posesiones y el estatus (no el "estatús"; sacrificando a ello, sin advertirlo, no ya valores humanos esenciales, sino hasta el conocimiento y la lucidez mental, la verdad y la estima humana del otro y los sentimientos justos e indulgentes hacia él...

Desgraciadamente, tanto las mentalidades progres estepaisanas como las diversas denominaciones de origen de la conservadora están todas ellas más que dispuestas a ignorar y a vender al vecino, a la madre, al hermano y a la mascota, a torcer injustamente la verdad y a malograr así lo que es más sano y útil para todos, con tal de mantener una situación de privilegio y de poder que halague y estimule el propio ombligo, la arbitrariedad agresiva y la irracionalidad, movilizándolos a favor de intereses demasiado tangibles, de sector y de clase, y en detrimento de la mayoría popular y de la igualdad de oportunidades.

O sea.

Desde este punto de vista, es tal vez imposible la democracia.

Vale. El tiempo lo dirá.

Lo que de hecho se consigue, aun con votaciones concurridas, es un conjunto de oligarquías que filtran información, manipulan la verdad y explotan como siempre a los muchos, aunque ahora sea en nombre de Hermenegildo Zegna, de siglas y de agencias de publicidad.

Salvo en la mentalidad ingenua, por intensivamente innovadora, de Rousseau o de los liberaloides estepaisanos, el pueblo nunca puede ni podrá ejercer su soberanía natural, pues la técnica de su ejercicio requiere unos intermediarios que inalterablemente actuarán, aun sin advertirlo y creyendo que se trata de las mejores y más equitativa soluciones a problemas colectivos, como supone todavía más ingenuamente Rawls, en provecho propio y de sus vecinos, madres, hermanos y mascotas, aun en el supuesto de que ya se hubiesen abolido (?) las tópicamente malfamadas "clases".

El siglo XX ha demostrado que aun en pleno socialismo real, surgen automáticamente nuevas clases sociales, bajo otros nombres o innominadas. Lo que nunca se consigur es que el pueblo, las masas, el país tenga acceso real a todos los bienes de igual calidad para todos, y sobre todo, a los resortes de una equitativa administración de justicia y a las fuentes de la salud, la educación, la cultura o a la información financiera acerca de cómo hacer prosperar los propios y escasos bienes económicos al mismo nivel y con la misma facilidad que los miembros de las nuevas clases o incluso de familias cercanas al poder.

También estos años alcanzarán el prestigio de lo pasado.



--------------------------------------------------------------------------------

Enviado a las 07/03/2007 10:40:30 por McMurphy
Creo que siempre nos toparemos en la Historia con las dos inercias que constituyen al Hombre: la naturaleza depredadora (subsistencia, conquista, defensa de la victoria, territorio, estatus…) y la aspiración divina (de conocimiento, de perfección de acceso a los Valores, de compartir…).
El problema viene cuando se engaña utilizando vulgares técnicas de marketing mostrando una cara iluminada para ocultar una destrucción que nace del rencor artificial.

La maquinaria depredadora funciona y funcionará siempre (pecado original), y siempre se ha tratado de ocultar con palabras amables y sonrisas canallas. El grupo elegido y sus acólitos, el poder como herramienta de supervivencia y el intentar eternizarlo para evitar que cualquier otro lo ocupe es el juego eterno.

Partiendo de esa base, hay etapas históricas en que se mejora y otras que embrutecen. Actualmente la aristocracia de la izquierda nos dice que siempre hemos estados prisioneros y que ellos nos van a liberar de la Historia y del Presente. Eso es mentira y una excusa más para legitimar el poder de otra minoría selectiva, más depredación. Otra idea totalitaria, al fin y al cabo.

At the end of the day, que vemos los seres humanos de Iberia? Estamos mutilados? Rotos por la terrible dictadura del César Visionario? Hemos salido de Austwich?

Pero quien lo contrario? Nadie. La democracia, como todas las grandes empresas son consecuencias de la actitud moral y limpia. No un fin en si mismo sino una consecuencia de la acción moral.
Y no puede haber acción moral con amnesia, mentiras y cobardía. O sea.

Un abrazo, querido Arturito.


--------------------------------------------------------------------------------

Enviado a las 07/03/2007 10:51:06 por McMurphy
Hola Musa,
La derecha española no mira a la Historia porque se asusta. Mirar hacia adelante, mirar hacia delante, dicen!
Y no se pueden alcanzar las metas solo mirando p’alante. Hay que saber de donde se viene y por qué y no mentir tanto de lo que aquí ha pasado.
La derecha española “de toda la vida” es muy diferente a la Europea, entre otras cosas porque aquí la economía del bienestar la hemos hecho los “nacionales”. No hay más que darse un paseo por U.K. e Irlanda y ver la calidad ínfima del transporte público, por ejemplo y las clases sociales como barreras infranqueables.
De todas formas, es hablar de Franco y se acabó el discurso, los unos agachan la cabeza y los otros blasfeman…. Me parece totalmente injusto, la verdad. No se trata de idolatrar, ni de tirar estatuas, se trata de ver la realidad. Que curioso que todos los “resentidos” oficiales (millonarios en muchos casos)hayan nacido en el terrible régimen y algunos de ellos en la rama dirigente…
En fin, Musa, besazos.


--------------------------------------------------------------------------------

No comments: