Monday, 9 February 2009

13/08/2007 12:13:18 SUICIDAS, INTELECTUALES Y TERREMOTOS

Veo que han tenido ustedes en España un fin de semana movido entre parones de trenes, terremotos dominicales y suicidio de “idealistas”.

Aquí no pasa nada de eso: los trenes siempre llegan tarde y hay pocos, el fin del mundo llegará por diluvio y a los idealistas te los encuentras conspirando borrachos en Mulligans y con más ganas de Guinness que de suicidio.



Yo no soy filósofo, ni psicólogo, ni nada y esto no quisiera ser más que unas impresiones sobre el suicidio para compartir con nuestros queridos compañeros.



Nos explicaban en clase de religión hace muchos siglos que había diferentes tipos de suicidio, y entre una larga lista de causas, la única de la que me que me acuerdo es la del “suicidio intelectual”. Esta causa venía a decir, como su propio nombre indica, que el suicidio se producía por haber llegado a la conclusión intelectual de que la solución lógica hacia el absurdo es quitarse la vida. La ausencia de “sentido”, vamos.



Yo en el fondo siempre ha sido un gran escéptico con muchas cosas (más de las que parece) y nunca me creí que el hecho de quitarse la vida pudiera producirse por esta clase de “ideas”. Uno puede imaginarse que el hastío de vivir pueda inducir a quitarse la vida, pero me temo que la causa tiene que ser más emotiva, instintiva, relacionada con el sistema nervioso, en ese laberinto de emociones que no se han producido, de anhelos insatisfechos, de frustraciones personales…



Dijo Umbral hace tiempo, en esas frases dandis que dice el maestro, que para suicidarse hace falta haber tenido una gran fe en la vida pero como el no la tenía, no se suicidaba.



Hay un libro que por estos lares no gusta mucho, que se llama “El lobo estepario”. Es un libro en que el protagonista tiene como única esperanza el hecho de que puede quitarse la vida en cualquier momento y poner fin a este terrible destierro. La excusa del protagonista es “intelectual”, es decir, en este mundo cruel hay una enorme diferencia entre la belleza de la música de Mozart y la crueldad del crimen matinal y permanente. Pero eso no es mas que una excusa absurda y el libro nos va explicando que en el fondo de ese punto de vista no subyace otra cosa que una limitación sentimental. Y yo estoy de acuerdo.



Me parece que muchas veces “la intelectualidad” no es más que una prolongación brillante de un estado de ánimo enfermo que ha nacido de una frustración (que puede ser la ruptura con la chorba, una madre autoritaria, un cumpleaños clave no celebrado…) y se desarrolla a partir de un cierto talento utilizando adjetivos y un cierto estilo literario para encantar a otros colgados con ojeras.

Es decir, que “el pensamiento” con su apariencia de investigación del mundo y excusa de descubrir el sentido de la vida puede no ser más que una manta protectora y falsa que cubre tremendas limitaciones emotivas. Limitaciones que se acumulan en el subsconciente, se tratan de domesticar equivocadamente en el consciente con “conceptos” y terminan explotando en plomo cuando la frustración se hace insuperable en una madrugada de otoño.



Es entonces cuando no deja respirar y no ya no hay fuerzas para echar la culpa al mundo, sino reconocer que uno se ha equivocado en todo. Como el orgullo impide aceptar eso, se termina todo dejando epitafios y cartas extensas que comienzan con “no quiero que me recuerden” y cursilerías semejantes.



Creo que muchos filósofos han utilizado el Método como terapia personal y puede ser “a bit confusing”. Si yo leo a Nieztsche, por ejemplo, veo a un enfermo con ganas de vivir que utiliza las palabras para curarse; a Sastre a un hijo único consciente de que es feo (yo, porque soy guapo, sino escribiría como el).

Y creo, sin ser irreverente (ustedes perdonen mi ignorancia y atrevimiento, igual soy yo el raro, que también) que toda su obra no es más que una prolongación exquisita de eso (manías personales y taras sin superar) con pretensiones de "objetividad".



El tema, creo, es que la prolongación es muy seductora y, como los lectores muchas veces no pensamos mucho (bueno, casi nada), nos dejamos convencer y terminamos identificando la Realidad con la palabra fácil y hermosa de cuatro acomplejados con talento.



Por tanto me parece que los intelectuales-sabios-profetas y demás ralea se acabarán suicidando igual, y desde luego no será por ideas-causas-intelectuales, sino por la incapacidad absoluta de superar una ausencia estructural de besos.
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Comentarios

Enviado a las 13/08/2007 12:50:06 por Arturito

Creo que hay cosas peores que el afecto alienado, como el sí mismo alienado: el carecer de libre disposición sobre uno mismo. Hay que resignarse, pero quizá no logres hacerlo. De los sucididas puede hablar quien haya pensado seriamente en suicidarse.



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Enviado a las 13/08/2007 13:02:21 por McMurphy
Mi opinion es que la razon del suicidio ( la raiz sea por afecto, libre disposicion de uno mismo como bien dices...)esta en el fondo alejada de criterios objetivo-racionales : el-universo-no tiene-sentido (o se esta expandiendo- Woody Allen // O Bergman en "luz de invierno") o estar-esclavo-de-un-imperio.

Posiblemente uno este esclavo de uno mismo, y la razon sea interior, eso sera mas certero en mi opinion.

Yo no he pensado en suicidarme pero hablo de ello.

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Enviado a las 13/08/2007 13:24:22 por Arturito

Yo lo compararía con la sensación del astronauta que no ve la tierra. No critico a nadie.



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Enviado a las 13/08/2007 14:56:37 por McMurphy
No es cuestión de criticar a nadie.

La cuestión es que el origen de un problema tan fuerte como es el "sentimiento de abandonar la vida" es interno (sea por afecto, limitaciones...) y mal favor se hacen muchos "intelectuales" cuando de esa enfermedad quieren hacer categoría y “objetivizan” el mundo a partir de un problema o tara personal.

Yo no creo (y ahí quizá este equivocado) que nadie se suicide por una razón filosófica. Siempre me hizo gracia la escena de la película de Woody Allen cuando el chaval adolescente va al psiquiatra y explica que está deprimido porque el universo se expande y el fin del mundo esta cerca… Su madre dice: el universo si, pero Brooklin no.

En fin, saludos, Arturito, tu resiste que saldremos adelante :-)


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Enviado a las 13/08/2007 15:55:51 por Arturito

Tampoco hay razones filosóficas para no suicidiarse. Si el hecho de que las cosas sean como son debe producir indiferencia, entonces la muerte, también. Si la vida, que no trata igual a todos, no puede asustar a nadie, entonces la muerte aún menos.



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Enviado a las 13/08/2007 18:19:55 por Caminant
Url: http://blogs.libertaddigital.com/Caminant/
Al suicidio,amigo Mc,se puede llegar de muchas maneras,pero creo,y me parece que no me equivoco,que la mayoría de veces es porque se ha perdido todo sentido,fe o esperanza,o peor aún,porque la esperanza ha sido apartada adrede, viendo sólo el máximo dolor y desesperación.
No los juzgo,me compadezco de ellos. No hay peor cosa que esa desesperación porque en definitiva es anular aquello que tenemos,la vida de forma drástica y anormal.
Dios seguro que es más misericordioso que nosotros.

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Enviado a las 13/08/2007 18:48:50 por RENO
Url: reno
Hola a todos, lo de suicidarse por ejemplo a los 75 años sin que te lleves a algien por delante, me parece raro. Un porcentaje de los que se suicidan son personas excluidas en sus diferentes sistemas de vida. Son personas jovenes y mayores que por o general son mas utiles para esta sociedad, que la mayoria de figuras andan por las calles. diferente seran sus motivos, olvidados, los acosados por una sociedad que buscan al negroblanco al que crucificar. Al que se cree fracasado en un mundo donde todos fracasantengan o no tenga oro. podria seguir, pero esta es mi opinión. Hay pueblosy ciuaddes numeros uno en porcentajes de suicidios. Buscar y conocer el lugar es muy sencillo.

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Enviado a las 13/08/2007 19:26:29 por mami_ta
Hola Murphy.
Otra vez te descubro buceando acertadamente en aguas profundas.
No debes estar muy descaminado cuando hablas del suicidio, pero ¿cómo saber lo que pasa por la cabeza del suicida en el momento final?

Me he enfrentado dos veces a adolescentes que tomaron esa decisión. Las dos veces hubo síntomas que indicaban que habían optado por acabar pero hay que tener "buen ojo" para detectarlos. Normalmente, en los adolescentes es más bien una llamada de atención brutal y un hacer sentirse culpables a los demás.
La primera vez que me encontré con un caso, la misma alumna informó de su decisión y hubo tiempo de intervenir, el otro caso no avisó pero no entró en clase y ronroneaba por el patio como un gato perdido, eso me llamó la atención no sé por qué. Me acerqué y vi sus pupilar dilatadas y pensé en droga, seguidamente la llevé al bar del cento y le hice beber un vaso de leche, tanpoco sé cómo se me ocurrió. Al intentar beber, la nausea y el temblor de la mano me alarmaron y, sin más preámbulos me la llevé a urgencias. El médico dijo que si tardamos media hora más hubiera sido terrible por la cantidad y variedad de pastillas consumidas.

En ambos casos descubrí un sufrimiento sordo, profundo añadido a una soledad inmensa producto de la incomunicación, de no encontrar sentido a nada y, como dice Cami, una total falta de esperanza. También descubrí que ninguna de las dos quería morir realmente, sólo querían acabar con el sufrimiento.
Bueno, estas experiencias han sido con mujeres adolescentes y, ya se sabe, un cóctel fino.

En todo caso, como tú, creo que las emociones, decontroladas, frustraciones no superadas y una angustia vital producida por un trastorno más o menos serio desembocan un desenclace que es difícil de entender.

En fin, también comparto la idea de que el Señor es mucho más indulgente que nosotros.
Besos.

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Enviado a las 13/08/2007 20:58:59 por Roge
Estimado McMurphy,

vaya tema para unas vacaciones. Estoy completamente de acuerdo contigo en cuanto a que la "intelectualidad", y el arte, son en ocasiones un modo de compensar un estado de ánimo enfermo, no necesariamente por una ruptura, una madre autoritaria, la ausencia estructural de besos o cualquier otro factor externo. En muchas ocasiones, me parece a mi, el ámimo es enfermizo, algo neuroquímico y genético. De hecho se pueden rastrear los antecedentes familiares.

Está bastante bien documentado que existe una asociación entre creatividad, suicidio y psicopatología especialmente depresiva. Todos usamos, según nuestras capacidades, una compensación intelectual a nuestras dificultades emocionales. Esa es la base de lo que llaman terapias cognitivas e incluso del psicoanalisis y es el gran argumento que usan los ateos para describir nuestra fe.

Este último argumento, el de los ateos, me parece muy interesante porque creo que es en parte verdad; la religiosidad es un factor protector contra el suicidio (no completamente eficaz claro está), pero para mi no cabe duda que la relación con Dios es un mecanismo de compensación ante el dolor que consigue parte de sus efectos por mecanismos estrictamente psicológicos. La única salida que veo a este hecho es que Dios, la oración, actua realmente en nosotros y en nuestras vidas, más allá de los beneficios psicológicos que la fe proporciona. Hay un estudio genial que mostró que las oraciones no tienen efectos en la mejoría clínica de pacientes operados de un bypass cardiaco.
No se si lo he expresado del todo bien pero para mi es un punto crucial.

Bueno, recibe un abrazo. Xirinacs, por lo que he leido en los medios de comunicación, ha mostrado un comportamiento bastante radical durante toda su vida; era también sacerdote, el Señor que conoce los corazones lo tenga en su Gloria.

Roge

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Enviado a las 13/08/2007 21:04:11 por OLIMPIA
Vaya temita que has escogido
bien arduo para meditar,
y si me permites, aunque tengo mis ideas al respecto y mucho, mucho por comentarte, no tengo ahora el tiempo que necesitaría, (algo así como tres o cuatro horas) y tendríamos que irnos a comer para darle a la lengua.
Lo esencial es que no soy partidaria del suicidio, ni lo comprendo ni lo comparto y me da lástima la gente que llega a tal extremo. Creo que son muy desgraciadas y no saben cómo hacer frente a la vida.
Esta vida nuestra y esta sociedad en la que vivimos que es traidora y cruel, pero hay que buscar el camino de la esperanza, que seimpre existe incluso en la´más negra negrura (halaaaaa literatura barata).
Enfin, que me alegra leerte y con tanta metafísica se me ha abierto el apetito.
¿Quieres cenar?
Hoy toca filetes de ternera con pisto
¿vale'
invitado quedas.
Buenas noches

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Enviado a las 13/08/2007 21:39:34 por Cualquie
Hola, Mac. no he podido entrar antes por unso asuntos.
Éste es el suicidio por aburrimiento existencial, pero el aburrimiento, en efecto, está producido por algo, algo que va desgastando el alma; y, como dices, debe de tener que ver mucho con el afecto.
Un abrazo fuerte.

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