Thursday, 26 August 2010

PAJÍN, AÍDO Y LOS AMORES INTER-IDEOLÓGICOS


Leemos las últimas declaraciones de Leire Pajín donde dice que “no se ve con una pareja del PP”, que lo suyo son los rojetes y que en esa secta de la gaviota no hay chico que le mole. En similares términos pero con más contundencia se manifestaba hace tiempo la ciudadana-ministra Aído al confesarse incapaz de llevar una relación sentimental con alguien “de derechas”.



Nuestras musas del régimen lo tienen claro, pues. La ideología marca el gusto y los amores se hacen selectivos con un primer corte de amantes y amantas según tan locuaz criterio. Se me responderá urgente que dicho corte no es exclusivo de la izquierda; que aquí en el otro lado del Liffey “idealista” se hace lo mismo. Se nos diría que nosotros, los nacionales, tampoco elegiríamos a la chica liberada y progre con que trascender nuestros sentimientos para así intercambiar experiencias y fluidos (bueno, habrán apreciado que esta frase implica un par de acciones con posible desarrollo independiente que abrirían nuevas vías al debate).


Desde luego pensando en mis amigos mesetarios admito que esto pueda ser así, “mis amigos son como yo: altos y de derechas” explicaba orgulloso en el UK a mis ateos compadres de Gloucester Road entre pinta y pinta. Ciertamente a mis colegas les veo más bien añorando el desaparecido patrón nacionalcatólico-old-fashion que definía a una chica mona mesetaria, de buena familia (‘de derechas’, of course), maja, católica y virgen. Pero como tales criterios han desaparecido casi totalmente (la novia virgen en España se acabó en el último cuarto del siglo XX, que tiempos, ah!) y por tanto ese tipo de mujer está casi en extinción, creo que hay una generación entera a esta orilla que se ha desesperado persiguiendo fantasmas.


En mi caso personal, uno siempre ha improvisado la biografía a base de brillantes contradicciones coherentes que me han hecho encontrar rodeado felizmente de féminas de diferentes colores (ideológicos y epidérmicos). Todas ellas magníficas mujeres, buenas personas, muy guapas y con cerebro a juego con la simétrica armonía ondulada reflejada en su alma física. In fact, tales criterios siempre me han parecido más que suficientes (belleza, bondad e inteligencia) como para elevarse por encima de la “ideología” y poder así aprovechar ese común deseo para engendrar un común sentido.


Y no es que uno intente ignorar la ideología, sino ponerla en su sitio y contexto. En ese contexto que ofrece la pasión y la vida y cuyo Misterio debería abrir el Amor en clave de Valores. Suena cursi, indeed?? No, no se crean que soy naiffff; sé que lamentablemente estamos desde hace tiempo en una época donde las ideologías han devorado la Realidad, ay!. en esta sociedad moderna que, cerrada a lo trascendente, queda totalmente sujeta al materialismo ideológico. La ideología es droga dura, absorbe la Realidad y con su método pragmático-reduccionista genera odio, estereotipos y frases hechas.


Cuando he esquivado con éxito el estéril “debate ideológico”, compuesto normalmente de un refrito de ideas aprendidas desde diferentes intereses, me he encontrado a la mujer, a la persona, al ser humano en su vértigo permanente de libertad, amor y miedo que la Vida ofrece. Y ahí, fuera del chip, más allá del matrix de ideas-pensadas-por-otros es cuando uno empieza a pensar-en-compañía y encuentra la esencia de su pareja y de sí mismo. Encontrando así un espacio más allá de las ideas.


La tragedia, yo creo es que me temo que estas niñas, Leire y Bibiana, y una generación como ellas, están desgraciadamente inmersas, envenenadas y atrapadas por una maraña de tópicos que les hace insensibles a la muerte de 100.000 niños al año en aras a la “liberté” de una madre monstruo. O que les hace justificar el ataque al sistema de turno mientras se hacen millonarias sin rubor dentro del mismo.


Desde luego, yo tampoco saldría con ellas, y no lo haría por su incapacidad de salir de esquemas mentales aprendidos que en el fondo reducen el Misterio de la Vida a una compacta Nada de eslóganes, gestos, contradicciones y orgasmos huecos.

4 comments:

Seneka said...

Je, esto me recuerda aquel grito pancartero de manifa-finalesdelos70:

"¡Las niñas mejor hechas
son las de derechas!"

Yo tenía un amigo que decía que las rojillas no le gustaban porque eran todas culibajas.

Señor ¡qué cosas!.

buggy said...

Guapa puede ser, pero ¿buena, inteligente y de izquierdas (demagoga, falsa, ladrona, asesina, etc.), todo junto?

Puede que sean estereotipos de cómo es una persona de izquierdas, pero de eso hablamos cuando nos planteamos si podríamos tener una pareja "de izquierdas", ¿no? Y si no cumple el estereotipo, entonces no es "de izquierdas" y estamos haciendo trampa en la respuesta.

Por cierto, es curioso que Pajín trate de demonizar al PP por ser de derechas, ¿es que no sabe que no son de nada?

Cualquie said...

Hola, Mac. Cada uno se junta con los de su pelaje, es lógico, y éstas pues también.
A veces, sin embargo, se dan los cruces o injertos; que suelen acabar mal.

Un abrazo fuerte.

Anonymous said...

A ver amigo Mac y queridos seguidores del blog de nuestro común amigo (hombres, por lo que veo habitualmente excepto “La Mesetaria” a la que admiro secreta y cordialmente por su ingenio).
Escribe una mujer que lee este estupendo blog de MM de manera regular. Me siento totalmente identificada con lo que escribe siempre. Pero hoy!!!!! no entiendo cómo, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, podéis hablar tales generalidades de las mujeres sometiéndolas a unos “estándares de calidad”… y vaya estándares…. vaya, vaya, eso ya está superado…. Qué pasa, que simplificando, todos los hombres pensáis que las mujeres somos iguales, salvo la madre de cada uno?. Sí, si yo admiro a todas y cada una de las madres. Cómo no!. Pero esos estándares-de-antes-y-de-ahora?. No puede ser!!!. Desde que el mundo es mundo cada uno es como es, cada ser humano es como es, sea hombre o sea mujer (perdonad pero yo no distingo los siete géneros que dicen ahora que existen)… El hecho de que las protagonistas del blog de Mac sean mujeres de la vida política significaría que deberían tener un poco de cuidado con lo que dicen, y más sobre un tema delicado como el que nos ocupa… pero claro, que encima el resto de los mortales polemicemos sobre ello significa darle importancia a lo que no la tiene. Un poco de respeto para las mujeres que cada una es como es… como los hombres!!!!, y seguro que tampoco os gusta que os sometan a “estándares de calidad” ¿o sí?.
Desde luego, ya en serio y desde mi propia experiencia, yo opino que en una pareja como haya discrepancias en las creencias religiosas, en el ámbito de la ideología política y en el equipo de futbol al que cada uno apoya, la ruptura está asegurada. O no?.
Mary