Tuesday, 17 August 2010

UNA DE CINE: “EL ÁNGEL EXTERMINADOR”



“non abbiate paura” (Juan Pablo II – Roma, Pascua 1994)


Creo que el arte está hecho para resquebrajar consciencias, para arrojar ramalazos de belleza pensada que, explotando en las neuronas, nos ayuden a entender la existencia abriendo nuevos caminos para interpretarla. Cuando nos topamos con esta revelación, solemos decir que ese cuadro, película, ópera… es una obra maestra. En realidad, en muchos casos, si atendemos a un análisis mas o menos técnico del producto, posiblemente no lo sea, porque nuestra subjetividad se alimenta en rincones insospechados; otras veces, sin embargo, y ahí están los grandes maestros, se une la perfección técnica con el mensaje sublime. Y ahí nos entendemos todos.


Hay un autor que siempre me abre las puertas hacia algo, no porque esté de acuerdo con sus ideas, que eso es totalmente irrelevante, sino porque creo que da en puntos claves y me ofrece una visión alternativa, original. Este sujeto es Don Luís Buñuel, un personaje difícil, problemático, escandaloso, blasfemo… en fin, que mucho se podría decir de Don Luís pero ese no es el tema que nos ocupa. Otros personajes que me han dicho algo últimamente (en cine) pudieran ser: Stone, Gibson, Renoir, Truffaut, Ray…


Ayer cené de nuevo con el variopinto grupo de personajes Mejicanos en aquella suntuosa mansión de Sudamérica. Supongo que habrán visto la película, pero si no, no importa. La idea es que un grupo de burgueses se reúnen a cenar, la servidumbre va a abandonando la casa sin ninguna razón aparente y, cuando llega la hora de irse a casa, los invitados son incapaces de abandonarla. No hay ninguna razón que se lo impida, pero son absolutamente incapaces de abandonar la mansión. A partir de ahí se nos muestra como el variopinto grupo trata de sobrevivir en condiciones primarias y miserables, llegando a situaciones límite y denigrantes.


Esto, por supuesto, tuvo diversas interpretaciones para la crítica y el público, pero, respetando todas, podemos coincidir en que Buñuel hace un ataque muy visceral e inteligente a las clases altas y a la Iglesia como conceptos que convierten al individuo en rebaño, paralizan cualquier acción y crean inútiles, incapaces de obrar con libertad.


Aparte de la ideología del director que, como he dicho, es irrelevante para mí, el provecho que yo saco de esta historia es que muchas veces nuestra CIRCUNSTANCIA absorbe a nuestro YO. Y esa circunstancia puede ser interpretable: desde el hecho de pertenecer a un grupo determinado donde delegamos nuestra personalidad sin quererlo, ideologías donde enterramos nuestra capacidad de decidir, sentimientos que nos impiden crear, amores que nos terminan matando… es decir, que de alguna forma todos tenemos un ángel exterminador que puede pulverizar nuestro modo individual de ser destruyendo nuestra libre personalidad de crear y de actuar.


Se puede llamar de diversas formas pero creo que lo mas acertado es llamarlo MIEDO. Es un miedo a vivir, a desarrollar la personalidad, a dar, a entregarse, a opinar, a ser valiente, en suma. El gran impedimento para desarrollar al hombre como mezcla entrañable de valor y dignidad.


El ángel de la destrucción supremo, aparte de la evasión total que provoca el suicidio seria la Depresión, es decir el completo dejar de ser, dejar de actuar y arrinconarse en el lecho en postura fetal aparte del mundo. Y lo triste del caso, es que muchas veces nos pasa lo que a los burgueses: sabemos donde esta la puerta, que está abierta, que solo hay que salir pero no podemos, o no podemos hacerlo solos.


En España podemos ver esta metáfora exacta del ángel del exterminio.


Hay que salir, y salir juntos (y pronto).

8 comments:

wen-yi said...

Hay que salir pronto y juntos, eso sí, pero no huyendo, hay que sobarle los morros al tío más morrudo después de Felipe González, porque sino vendrá otro de ellos mucho peor que éste, cada uno que venga tiene que ganar en maldad al anterior si no no sube de categoría, así que apañados estamos. Nos está metiendo todo lo que una derechacentro no haría y no le dejarían ellos hacer...Y sin embargo se mueve...
Un abrazote y el anterior artículo del ejército y la mili me dejó abrumado, qué bien ilustrado está...
Otro abrazo.-

FRAN said...

Hola, Almirante.

A mí también me atrae el cine de Buñuel, aunque lo veo ndesigual. Tiene cosas realmente geniales y otras chabacanas.

Es verdad que vivimos bajo la dictadura de un ángel exterminador. A ver si nos lo quitamos de encima pronto.

Un fuerte abrazo, Mc

Embajador en el Infierno said...

Como ya sabes con que parte estoy en desacuerdo no voy a entrar en ello. Simplemente quería decir que me ha parecido una entrada extraordinaria.

rogebcn said...

Muy buen post, estimado McMurphy.

A mi entender el problema hoy en dia no es tanto de rebaños sino de la amplitud de la cerca que los rodea. Hay una falsa sensación de autonomia del yo cuanto mayor es el diametro del cercado.
Todos pertenecemos a un rebaño incluso cuando comentas la genial frase de:
"Hay que salir, y salir juntos (y pronto)."

El relativismo es realmente una argumentación muy potente.

No hay prados libres donde ir, pues los cercados están en nuestra propia mente. Es nuestra condición humana.

Si algo me gusta de la ciencia es su método.Criticar ante todo lo que ya se da por sabido pues no es más que una aproximación.

Un abrazo

Roge

Embajador en el Infierno said...

Si, muy de acuerdo Rogebcn. Me estoy leyendo un libro que habla estupendamente (para principiantes) de lo que tu dices, y que recomiendo fervientemente. Se llama "La libertad interior" de Jacques Phillippe.

McMurphy said...

Hola Roge,
También estoy de acuerdo en tu comentario al decir “Hay una falsa sensación de autonomia del yo cuanto mayor es el diametro del cercado”. Si, ese es el problema de nuestro tiempo: todos necesitamos “espacio” pare creer que somos mas libres para terminar viviendo como islas prisioneros del ego.
En todo caso creo que en este tipo de películas de corte marxista se enfatiza más el hecho de que el rebaño, el grupo, la clase… con la ilusión de ofrecer protección e identidad, termina creando inútiles y cobardes. En este caso la película enfatiza que una vez que los criados desaparecen (clases bajas), los burgueses son incapaces de hacer nada hasta que salen de casa como un rebaño (referencia a la iglesia y las ovejas).
Otra película magnífica en esta línea : “La règle du jeu” de Renoir.
Hola embajador, tomo nota del libro. Lo he descargado en Word desde una web. Gracias

buggy said...

Hola Mc,
¿ángel de destrucción supremo? Al menos eso indicaría cierta "inteligencia". Éste es un simple fundamentalista de partido, muy limitadito en todos los aspectos.

En cuanto al arte que remueve conciencias, lo tomo como una posibilidad aceptable, siempre y cuando no vivan del dinero público.

Embajador en el Infierno said...

Pues ya me contarás McMurphy.