Wednesday, 1 September 2010

ANIVERSARIO FRANCISCO UMBRAL III


La semana pasada se han cumplido tres años del fallecimiento del escritor Francisco Umbral, también llamado Paco Umbral o “Pacumbral”. Desde aquí tengo por costumbre honrar la memoria de la gente que respeto y no quisiera que faltara un pequeño recuerdo en esta fecha.



Siempre que menciono a Umbral como referente fundamental en la historia de la Literatura Española observo una cierta actitud defensiva por parte de mucha gente. Muchos fruncen el ceño y cambian de tema pidiendo otra pinta. Otros esbozan una sonrisa asimétrica e imitan la famosa frase “yo he venido a hablar de mi libro”. El vocablo más fino que suele aparecer en estas conversaciones es “gilipollas”. Sin embargo unos pocos, poquísimos, reconocen entre otras cosas que “ensanchó el lenguaje”, que como novelista no acabó de cuajar pero que fue el mejor articulista español con Larra. Rematamos asintiendo que posiblemente fuera un gilipollas con el ego inflamado tanto de talento como de resentimiento pero concluimos (brindando al horizonte) “que una cosa no tiene que ver con la otra”.


De esta frase última parte la reflexión para compartir con los amigos virtuales.


Es típico y fundamental de las izquierdas que su pensamiento sea sectario. Esto es algo natural porque sus esquemas mentales están ceñidos por la ideología. En consecuencia suelen tener muy claro quiénes son los suyos y quiénes no. Y tantos unos como otros lo son de una manera total, sin fisuras ni matices. Esto sucede en todas las zonas de la realidad: cultura, sociedad, deporte…Así inmediatamente catalogan a los sujetos en compartimentos estancos sin dejar entrar ningún tipo de matiz.


Esta forma de pensar es contagiosa, droga dura. Es preocupante ver cada día como una gran parte de la nueva derecha que se quiere construir en España opera de la misma forma. Se reflejó claramente en artículos lamentables con motivo del fallecimiento del Señor Mario Benedetti. Unos pobres articulistas se lanzaron con saña a criticar al hombre y a su obra sin dejar ningún resquicio a una mínima alabanza. Partiendo de la denuncia del comportamiento público ideológico-demagogo del sujeto (cuya crítica podemos estar de acuerdo, of course) se pasa de inmediato a la descalificación de su obra: se critica su poesía, se omite su faceta mas brillante como cuentista y de ahí casi se acaba con el realismo mágico. Todo de una tacada.


Los artículos tenían el objetivo claro de condenar al autor al olvido por motivos ideológicos. Pasado mañana cuando muera García Márquez tendremos que leer lo mismo y, sin duda, algún pobre hombre ya tendrá preparado el ensayo para desprestigiar esa joya llamada “Cien años de soledad” como “sobrevalorada” y otros adjetivos encaminados en la misma cuesta abajo. Al tiempo.


De la misma forma sucede a la inversa, vemos como otros artistas a partir de su cambio político son admitidos sin reservas en el club de las alabanzas. Por ejemplo el señor Boadella, el del “Teledeum”, se acuerdan? (tenemos poca memoria para algunas cosas, joer.). Ahora es “de los nuestros” y su obra es maravillosa y representativa de la libertad. Para mi, sin embargo no me cabe duda de que es un ejemplo en valentía política pero las blasfemias ahí quedan. En su curriculum y en mi memoria. A mi no se me olvidan y me parece una mierda antes y ahora. Pero insisto en la frase, “una cosa no tiene que ver con la otra”.


Umbral, el objeto de este homenaje pasó por lo mismo. De ser el niño bonito de la izquierda progre se le desterró por el Felipismo. Hizo un daño terrible con la demagógica y eficiente palabra “derechona” y al final tras una vida dedicada al lenguaje y desterrado por ambos ámbitos se quedó solo con su ego, sus gatos, su Cervantes y su cáncer en el alma.


El dato mas interesante para mi en que no tuvo sitio en la Academia (Cebrián si, claro).


En todo caso esta es una fecha del fallecimiento de un referente de mi vida que me enseñó a entender de que iba esto de la literatura. Cuando las metáforas se acaban hay que volver a bucear en “Mortal y Rosa”. Y de ahí salir de nuevo, cubierto de imágenes y con ganas de escribir.


Con agradecimiento. In Memoriam Francisco Umbral (11-5-1932 / 28-8-2007)

4 comments:

Seneka said...

Descanse en la infinita misericordia de Dios.

Sobre la actitud que criticas, yo diría que esa actitud es tan comprensible como criticable. Habría que tener en cuenta que aunque la Auctoritas no está de moda, el argumento de autoridad y la confusión de la parte por el todo son mecanismos absolutamente extendidos en una sociedad tan intelectualmente perezosa (por no decir atrofiada) como la nuestra.

FRAN said...

¡Hola, Almirante!

A mí Umbral me gusta tanto como a ti. Era un genio y muchos no se lo reconocieron, como por ejemplo los miembros de la pútrida Academia, que nunca le admitieron.

Sus novelas y artículos dan testimonio de un hombre que vivía más en la literatura que en la realidad.

Yo pude conocerle en unos cursos de la universidad en El Escorial, y me pareció un genio, un dandy, un romántico y una persona sensible, contra lo que pudiera parecer.

Un abrazo, Almirante

rogebcn said...

Sin duda "Mortal y rosa" es un libro excelente que refleja la capacidad de escribir de Umbral y que nos muestra, entre otras cosas, el alma de un hombre desgarrado por la perdida de un hijo. Las ideas y los pensamientos pueden ser discutibles pero los sentimientos son inapelables.
Y,¡caray, como se expresaba!

Un abrazo,estimado McMurphy

Roge

buggy said...

Hola Mc,
lo poco que leí de él en la contraportada de El Mundo no me gustó. No es santo de mi devoción. Mi paladar es incapaz de apreciar sus manjares.

En cuanto a las actitudes sectarias que denuncias, yo soy de esos. Ni me planteo si Guillermo Toledo es buen o mal actor. Un tipo que defiende una dictadura sangrienta no merece que se pierda ni un minuto en tal debate. no existe.