Monday, 6 September 2010

EL CASO ETA Y LA DEMOCRACIA: LA FARSA CONTINÚA

Martin Amis: “el hecho de que España sea una monarquía constitucional habría que "agradecérselo" en cierto modo a ETA "por asesinar al hombre que iba a reemplazar a Franco".



Hace tiempo oímos decir dicha frase al escritor anglo Mr Amis, con esa honestidad brutal que gastan en la isla. Dicha declaración provocó alguna reacción pero, a decir verdad, bastante tímida. Se dejó pasar y quedó como esas aseveraciones que suenan muy mal pero que cuando uno intenta rebatir se da cuenta que le faltan argumentos y que incluso tiene, si no toda, una parte importante de razón.


Aparte de la intención de Martin (lo cual me interesa bien poco) siempre hace falta alguien desde fuera para decir aquello que aquí en casa no se atreve a comentar. Alguien que mencione el secreto intocable de familia a la hora de comer.


Y es que la historia es la que es. Si echamos un vistazo a las librerías vemos que todos los manuales que tocan el tema de la democracia española, sean de un signo u otro, dedican un capítulo estrella para afirmar que el inicio de La Transición (La Santa Transición decían los ateos) se origina realmente con el atentado del Almirante Carrero Blanco en la calle Claudio Coello de la capital de España. Fue éste un crimen espectacular, difícil, definitivo y todavía envuelto en misterio. Misterio no ya basado en descubrir a los autores materiales, si no en todo el proceso logístico y en la insultante falta de seguridad o permisividad del atentado: centro de la capital de un Estado de aparente seguridad, cercanía de embajada americana, cableado visible durante semanas…


Tras ese boquete, rejón de muerte, producido en el corazón del régimen se abrió la caja de Pandora que portaba los mitos con que nos hemos nutrido en estas últimas décadas, el mito del Pueblo antifranquista y dueño de su destino. Un Pueblo que se recluta con urgencia y rabia de última hora para disfrazarle de movimientos estudiantiles, obreros, generacionales y al que se encumbra en arengas mitineras para convencerle de que han vivido esclavos y que ellos solitos van a derribar una dictadura fascista mala-mala dándose a sí mismo una Constitución para convivir en libertad, bla, bla, bla.


Sabemos que todo esta nueva ideologia se estaba diseñando desde arriba entre juramentos ante crucifijos atónitos mientras se producían cambios de chaqueta y movimientos ágiles de cintura por sujetos que se autocoronan muy prematuramente (la historia no ha hablado yet) como “estadistas”. Así desde un estrenado trono entre el cielo y la tierra se impone el criterio de disciplina que hace que una élite política ilustrada (antes los políticos eran ilustrados) vote su autodisolución y cuya aparición estelar por la tele un día de Febrero consigue desmantelar el mítico ruido-de-sables para transformarlo en ronquido-de-vagos.


La organización terrorista ETA se convierte así en incómoda piedra fundante del nuevo régimen, no conviene olvidarlo. El problema es que “la violencia engendra violencia” y a partir de aquí el guión se rompe y se comienza un juego sangriento e incontrolable. Frankenstein se ha generado y está suelto. Se ha salido del guión e improvisa. Seguramente la ingenuidad cruel del nuevo establishment pensaría que la recompensa de amnistías y fomento del nacionalismo a cargo de Presupuestos erradicarían esta plaga.


Pero no fue suficiente, claro. Nunca lo es pagar un chantaje.


El guión adquirió vida propia, decimos, y los asesinos siguieron su lógica imparable de muerte (es complicado parar de matar). El monstruo utilizado para abrir la nueva época de libertades se hizo fuerte e imparable: el terrorismo se hizo negocio y su sombra fue utilizada por una burguesía del norte para ganar sucesivas elecciones entre árboles y nueces, y por el resto de elementos segregadores y “culturales” que no acaban de condenar nada hasta que empiezan a ver a alguno de los suyos con el cráneo abierto. Cuando empieza a pasar esas cosas (los militares eran muertos prescindibles y el estamento ya estaba acabado para reaccionar), es cuando se negocia a la sombra, se cede, se vigila, en un tira y afloja que nadie rompe del todo en una historia vergonzante que hace incluso crear hasta un grupo de mercenarios-tipo-chuloputas para frenar al monstruo.


Pero no habíamos visto nada. Pasan los años, y la tragedia culmina en capítulo final un día de Marzo confuso donde se produce el cambio político al desvalijar ágilmente 200 cadáveres en un día. Ahí la negociación se institucionaliza y al grupo de matones mafiosos se le otorga un estatus negociador a nivel de Estado, de tu a tu. Nunca un grupo terrorista tuvo la victoria más a mano: reconocimiento y voz: LE-GI-TI-MI-DAD.


En ese día vimos la culminación del terrorismo como guía rector de un país a la deriva.


A partir de ahí y, especialmente lo de ayer, si ustedes me lo permiten, lo ignoro porque la historia no da más de sí y me tengo que ir al lunch. Ayer solo fue la última farsa, la puesta en escena de una negociación encubierta que todos ignoran y que solo denuncia un sujeto gris, feo, decente, apartado, ignorado hasta por su grupo, el señor Mayor Oreja.

5 comments:

Seneka said...

Y me perdonarás Mac, pero el Sr. Mayor Oreja no es más que un títere del partido. Nunca ha ido al cogollo del tema, que es el que tú señalas en el artículo, y nunca irá. Por más que su actitud diste mucho de la de quienes en Suresnes invitaron a una delegación de ETA a participar en su congreso, muchos años antes de llegar al poder.

McMurphy said...

Cierto, cierto, Seneka. Al cogollo del tema no ha ido nadie porque es intrinseco al sistema. Pero al fin y al cabo mayor es el unico que ha mencionado en los ultimos meses esa negociacion actual que implica privilegios a los presos, ignorancia sobre Josu Ternera, el de Belfast....
Por otro lado Suresnes, la izquierda politica, la social, su complicidad ideologica con el terrorismo... totalmente claro.
Un abrazo, y estas perdonado, :-)))

buggy said...

El PSOE se encuentra en una posición en la que desea seguir apoyando a ETA y sus reivindicaciones, la izquierda abiertamente violenta, pero por otro lado no quiere que eso le reste opciones electorales, lo que le obliga a hacer el paripé.

Si ETA fuera de derechas el PSOE no estaría negociando con ellos. Negocian porque están en el mismo bando.

José Antonio del Pozo said...

Hola: para mí, con todos los respetos, la frase de Amis revela ignorancia, frivolité toda la inmoralidad del que te mira por encima del hombro sin molestarse en estudiar nada. Nada hay que agradecer a ETA, creo yo.
Les dejo mi blog de política y literatura, por si les apetece echarle una ojeada
http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com/
Gracias

McMurphy said...

Don Jose Antonio del Pozo,
Bienvenido a este su blog. Espero nos sigamos comentando con asiduidad en el futuro.
Naturalmente que no hay nada que agradecer a los asesinos mafioso comunistas de ETA. Lo que quería manifestar es que éste régimen político en que nos encontramos (el cual lleva a la disolución de España como denunció proféticamente algún individuo como Don Blas Piñar en los debates sobre la Constitución), este régimen, digo debe mucho a ETA, especialmente por el asesinato del Almirante Carrero que constituye el inicio de facto de La transición. Esto se premió con una amnistía y después la serpiente se reprodujo de nuevo. El tema es gravísimo y todavía no hemos visto lo peor.
Un abrazo.