Monday, 16 May 2011

ELECCIONES: EL FESTIVAL DE “ESPAVISIÓN”

Alfred, mi cartero, me hace gestos desde la distancia. Tiene un sobre para mí, un sobre amarillo certificado y me pide que firme y ponga mi nombre en mayúsculas.


- “Ellections in Spain, isn’t it?” me dice con mirada de tipo informado al que no se le escapa detalle.
- “That’s right, Alfred, ellections indeed”, respondo yo con tono de Monday morning.

Había pedido la información desde la embajada hace varias semanas y por fin llega ahora, casi en el último momento ya que, como indican las instrucciones, debe de remitirse antes del… ¡17 de Mayo!
Abro el sobre y extiendo sobre mi mesa las papeletas de los variopintos grupos que se presentan al Poder en Castle & Leon. Aparte de los grandes lobbies de la corrupción institucional (PP$PSOE/PSOE$PP), veo peculiares formaciones como: “Ciudadanos en Blanco” (debe de ser una plataforma para aupar al estrellato al gran estadista Pepiño), diversos partidos comunistas, alianzas internacionalistas, grupetes regionalistas, humanistas varios, falanges en busca de autenticidad y hasta… partidos antitaurinos contra el maltrato animal.

Al separar las papeletas con sorna me da la impresión de que esto es la versión escrita del festival de Eurovisión que hemos padecido en el finde: un grupo de frikis y corruptos se presentan en un macro concierto (pagado por el erario público) que, bajo el nombre de Europa, se ofrece puntualmente a la canalla insistiendo en que es una fiesta superchupyhey y a la que se anima a votar. Competición amañada sin calidad ni gusto donde una cosa está clara: es inútil, cara y gane quien gane, la audiencia siempre pierde y se aburre muchísimo.

Y es que la diferencia entre el festival virtual de los políticos y la sociedad real de individuos (no digan “pueblo”, por favor, ese concepto-trampa cual dialéctica bomba lapa) está alcanzando ya límites de abismo. La clase política se procrea a si misma amparada por el establishment jurídico-real de espaldas a unos ciudadanos cuyos derechos reales están en peligro de extinción. Derechos que varían desde el lugar en que han nacido hasta el diferente “género” (ya no hay sexos) con el que uno decide deambular por este valle de lágrimas. Derechos que contrastan con los de la nueva clase social que, bajo la coartada de “servidores públicos”, se blindan salarios y jubilaciones para tener acceso a facilidades varias.

Esta diferencia se mostró particularmente en el finde. Pues sucedió que, aparte de la metáfora de Eurovisión, muchos de los individuos que aspiran a la libertad fuera de este circo infame estaban en Madrid, con las víctimas, es decir con ellos mismos, con nosotros. Como siempre, en los márgenes de cualquier agenda electoral y aparte de cualquier consigna política. Nadie quiere a las víctimas. Hoy a las de ETA como ayer a las del aceite de colza. Salen mal en las fotos, son incómodos, tan alejados de las sonrisas artificiales de la casta dirigente.

Víctimas que han surgido del uso irresponsable que de la Democracia han hecho estos irresponsables llamados políticos en un sistema nutrido por víctimas de terrorismo y que acepta cien mil muertos al año de seres al que la condición de persona se ha eliminado. Sistema que, entre otras proezas, permite borrar la historia real para canjeada por memoria-virtual-a-digerir-por-ley.

Eso es la democracia española, la “Espavisión” ibérica de frikis y corruptos que tras el día de marras, al igual que tras la victoria de Azerbajan, aparecerán abrazándose con babas de cocodrilo para decir que otro capítulo en la vida nacional comienza.

Un capítulo menos para el final.

1 comment:

Avigoria said...

El mundo está al revés, en lugar de ser los políticos quienes estén a nuestros servicio, somos nosotros, los ciudadanos quienes estamos al suyo...mitines, pri¡omesas incumplidas, corrupción, y al final? Al final resulta que todos son los mismos perros con distinto collar (bueno, con el mismo collar, pero de distinto color...) Un fuerte abrazo!!