Wednesday, 18 May 2011

THE QUEEN EN IRLANDA II


El despliegue policial es inmenso. Cerca de 10.000 policías, de los 14.000 que hay en Irlanda, se han trasladado a Dublín para ocuparse de la seguridad de la visita real. Pero no sólo en la capital, ayer cuando cogí mi tren hacia el centro desde mi Olimpo en la costa me encontré a una pareja de Gardas sentada a mi derecha: él, de mediana edad con rostro típico de poli irlandés de los que salen en las pelis americanas y ella una señorita rubia muy guapa que me suena de haber visto por ahí de juerga. Pero claro, con coleta y uniforme, se cambia mucho.


- “¿Habían utilizado antes tantos efectivos para un evento en Irlanda?”
- “No, nunca antes. Esto es único.” Me dice él, gesticulando.
- “¿Pues dentro de poco viene Obama, no? Van a estar ustedes busy-busy…”

Ella sonríe ampliamente y él me dice que se va a Alicante a pasar unas vacaciones después de esto.



Me bajo en Connolly Station y veo que el monumento a las víctimas del bombardeo de Dublín y Monagham que comentaba ayer estaba cubierto de nuevos ramos. Talbot Street está exuberante con un sol frontal que llega desde O’Connell Street. Tras saludar a James Joyce veo que en la General Post Office, lugar emblemático de la revuelta de 1916, se prepara una manifestación de repulsa contra el “Imperialismo británico”. No habrá más de cuarenta personas y todas gastan el tipo alternativo: ojeras, melenas y ropa de charity shop: “One-two-three-four-we-dont-want-your-bloody-war!”Queeny-Quenny-Quenny-out-out-out!!”. Una mujer con voz afinada en mítines populistas y eslóganes al sol dirige el coro con gesto de rabia. Hay mas policías que manifestantes y yo me coloco detrás con el garda que les escolta la retaguardia.


Hoy Elizabeth emPieza el día estupendamente, no hay nada como una Guinness para empezar, isn’t it? ”It’s good for you, Lizzie” como diría el slogan. La factoría de la empresa mas importante de Irlanda abrirá sus impresionantes puertas de St James Gate Brewery para dar la bienvenida a La Reina. Es esta una organización tan identificada con Irlanda que incluso comparten el símbolo nacional, el harpa, del que tiene el copyright. Esto es así porque la fundación de Guinnnes (1759) fue anterior a la del Estado Irlandés.

La factoría es un hermoso museo donde se muestra desde la completa elaboración del “black stuff” hasta las diferentes campañas de publicidad que se ha hecho a través de su historia. Elizabeth terminará su visita en el último piso del edificio construido en forma de pinta donde tendrá la ocasión de ver Dublín en su totalidad e incluso de tomarse una pinta gratis, aunque no creo que la sepa tan buena como la que tomó conmigo ayer off the record en un típico irish pub que frecuento.

Seguro que se tomará solo media pinta, anyway, porque tras la visita deberá ir a ver al Primer Ministro, al casi recién elegido “Taoiseach” Enda Kenny en los edificios del Gobierno donde se encuentran los principales departamentos del Estado. Dos antepasados de Elizabeth tienen algo que ver con estos edificios construidos por los british: El rey Eduardo VII puso la primera piedra de su construcción y Jorge V lo inauguró en su visita de 1911.

Tras este agradable mañana, la tarde será especialmente intensa y compleja. Si ayer se mostró respeto en el “Garden of Remembrance” hacia los luchadores de la libertad de Irlanda, hoy se mostrará homenaje a los 49.000 soldados que murieron en la primera guerra mundial. Será en el “War Memorial Garden” rodeados por siete toneladas y media de granito irlandés que simboliza un altar. La nota importante es que cinco miembros de un grupo británico calificado como terrorista por el Home Office (Ulster Defence Association) están invitados oficialmente por el Presidente para asistir.



Sin embargo el punto fuerte de la jornada será sin duda la visita al Croke Park. El tercer estadio más grande de Europa tras Wembley y el Nou Camp es la catedral deportiva que acoge a los juegos gaélicos (futbol y hurling). La importancia de este simbólico sitio reside en que fue el lugar original del tristemente llamado “Bloody Sunday”, ese domingo nefasto en Noviembre de 1920 cuando durante el partido entre Dublín y Tipperary una fracción de la tropa británica (compuesta por soldados con dudoso pasado criminal) disparó a discreción contra el público y jugadores dejando 14 muertos incluyendo al capitán del Tipperary. Acción ejecutada como reacción al asesinato el sábado noche anterior de 14 oficiales de inteligencia británicos por el grupo de los llamados “12 Apóstoles” que lideraba Michael Collins.

El estadio se convirtió así en un icono, otro más, de sufrimiento y homenaje y tuvieron que pasar muchos años hasta abrirse a otros deportes considerados “extranjeros” como el fútbol y el rugby. El punto de inflexión, antes de hoy, sucedió en 2007 en el torneo de rugby de 6 naciones cuando Inglaterra vino a jugar contra Irlanda. Las notas del “God Save the Queen” volvieron a sonar tiempo después ante el silencio de un público que respetó en total silencio los acordes entre recuerdos.

Tras tantas emociones en esta visita donde los muertos están tan presentes como los vivos, Elizabeth tendrá una merecida cena de Estado en el Castillo de Dublín en pleno centro de la ciudad al que asistirá el Prime Minister británico Mr Cameron. A escasa distancia del Trinity College, este castillo del siglo XIII muestra el lugar de los primeros establecimientos de los Celtas en el siglo I.

Cena importante donde Elizabeth, tras dos jornadas hablará.

Muchos oídos están esperando las palabras de Su Majestad que, con su inigualable acento, debe poner una rúbrica importante en este viaje diseñado para ofrecer una nueva imagen de unidad y cooperación entre dos países condenados a entenderse más allá de la Historia.

Como ven la jornada es tan intensa que dejaré a Lizzie descansar esta noche y no tomarnos nuestra última pinta after work.

La tomaremos mañana...

1 comment:

Avigoria said...

Me gusta mucho más leer la cronica que escribes, dear, Mc, que las aburridas noticias de los periodicos (como bien sabes, tan solo me informo leyendo, sigo sin tv) debe ser que que no todos los días un buen amigo se toma una pinta con la Reina, y claro, eso le da un toque diferente.
Por favor, mañana cuando hables con ella, dile de mi parte que cuando venga a España sería bueno mantener una conversacion con nuestro Heredero, para que le de algun consejo que otro...
Seguiremos tu cronica
Un fuerte abrazo!!