Thursday, 11 August 2011

ANGRY-YOUNG-MEN – LA GENERACIÓN DE “ACREEDORES”

"People allowed to feel that the world owes them something”
David Cameron
Vemos al Reino Unido sucumbir ante una generación multicultu de capucha y patada-en-escaparate que se ha otorgado el derecho al saqueo reclamando el patrimonio de la rabia para manifestar entre arcadas de fuego el enfado de ser como son mientras merecen ser otra cosa.
Estos gachós son pasto de la utopía y fieles a sus lemas lo quieren todo y ya: tener un curro millonario, casas para todos, guita para privar, ser inmortales... podrían ponerse a trabajar en ello pero prefieren explicar su queja a gritos o coger cacho directamente del escaparate de las sucias tiendas capitalistas o atracando heridos ingenuos.

Los mass media abren atónitos los “partes” con invitados sociólogos, comentaristas, analistas y demás especialistas de la nada para buscar explicaciones de esta vaina ante presentadores de ceño fruncido: “por qué nuestros chavales están enfadados?” Ninguno dice gran cosa mas allá de la frase hecha hasta que hoy se nos aparece el señor Cameron con su claridad acentuada de Public school boy para exponer: “hay gente que se cree que el mundo les debe algo”. Breve y conciso. Exacto.
En un verano plagado de deudas, con primas de riesgos excitadas donde las finanzas han hipotecado hasta el alma moderna, este “deber algo” da en la clave del problema de toda una generación o varias. Y es que los chicos paridos por Occidente (o acogidos al mismo), criados a los pechos con silicona de mamá bienestar y con tv como niñera están convencidos de que el mundo, la historia, la realidad les debe algo. Perdón, quizá todo.

En Hispania sabemos mucho de este discurso de deudas. Mas allá de las numéricas, este régimen político que padecemos se basa y fomenta en una idea de deuda: así los nacionalistas de los arrabales apelan a la “deuda histórica” porque la historia les debe su identidad, las generaciones nuevas apelan a la “revolución” porque piensan que el futuro arrasará este mundo sucio y capitalista que les niega un presente super guay, así los profesionales de la progresía apelan a la “deuda moral” que la derecha (que ya no existe ni se la encuentra) les debe al haber ganado una guerra que conocen de oídas… y todo el personal hace coro bufo y legitimado para gritar lo que les deben.

Esta forma de re-sentir (mas que de pensar o sentir) viene elevada a arte por ese tumor maligno llamado “izquierda” con su amalgama de prejuicios con vocación de ciencia que pretende reventar al hombre en esa huida sin responsabilidad ni culpa que desemboca en el progreso indefinido sin reparar la riada de miembros amputados que pueblan las cunetas de Utopia Road.
La rabia anglo es el equivalente de la indignación ibérica, una masturbación de inútiles que consuela a los incapaces de la acción, a los incapaces de acoger su biografía y pulirla en ese heroísmo callado, anónimo y eterno que consiste en la noble labor de ganarse honradamente la vida.

Sin quejas ni chorradas ni excusas.
"There are pockets of our society that are not just broken, but frankly sick"
David Cameron

3 comments:

rogebcn said...

Espectacular post, Juan Miguel. Tu arte se crece con las emociones fuertes.
Estos temas no son irresolubles, son complejos pues no hay una sola causa.Siempre me posiciono intuitivamente en contra de las masas y a favor de una autoridad razonable.
Intento aprender pistas nuevas de lo que dicen precisamente esos que rechazo en un inicio. Algo falla en el sistema capitalista, en la clase política (de derechas y de izquierdas. Hay más racismo del que creo. El entorno no sólo condiciona enormemente al individuo sino que le estructura delimitando desde su interior lo que puede y no puede hacer. En el dialogo de un grupo heterogeneo pueden recogerse muy buenas ideas...Los poderosos han hecho algo mal y ahora quieren que lo paguen los demás.
¿Cómo debo actuar como cristiano en estas situaciones?
Un abrazo

McMurphy said...

Gracias Roge,
El sistema es el que es, imperfecto, injusto, perfeccionable… hay clasismo, hay racismo e injusticia. Si, estamos de acuerdo. Dicho esto, estamos en la parte mas habitable del mundo, no hay nadie que estando tan a disgusto y pasándolo tan mal pretenda huir a Irán, Cuba, Mongolia.. no, nos quejamos aquí de lo que no tenemos y vamos por las calles desvalijando al prójimo con una autoridad moral que da un concepto (a mi parecer) equivocado de la vida.
Lo que ha pasado en UK es solo el principio y manifiesta el fracaso de una generación enferma. Justificar eso es justificar al asesino, al etarra, al violador con el sempiterno discurso de la izquierda de que todos somos victimas de las circunstancias y la canción de que la sociedad es culpable.
Estoy harto.
Abrazote!

rogebcn said...

La sociedad no es la culpable, pero tambien es culpable.
Creo que es muy importante entender eso, porque marca la importancia de la política y del trabajo social del cristiano.Lo social no sólo condiciona sino que, y eso es lo más importante, estructura la mente del niño. No es lo mismo tener un revés y empobrecer, que ser pobre desde siempre en un entorno probre, al igual que no es lo mismo el nuevo rico que aquel que lo es por generaciones.
La Iglesia suele posicionarse al lado del pobre como si fuese mejor que el rico y el poderoso, no sólo la izquierda.
A mi me preocupan mucho más estos movimientos denominados pacificos como los Indignados puesto que se saltan el debate parlamentario y fuerzan cambios siendo una minoria.Veo mucho protagonismo del tipo "yo estaba allí","conseguimos vencer" en muchas personas que participan de estos movimientos. Vamos, es como un videojuego online, no arriesgas nada real, es divertido, exigente, te permite relacionarte, da un sentido a tus actuaciones, da prestigo. En este sentido me parecen más autenticos los de Inglaterra, arriesgan y luchan, aunque maldita la madre que los parió a algunos de ellos. Un abrazo