Thursday, 20 October 2011

CONFERENCIA DE ‘PAZ’: OTRA ORGÍA DE LA ESPAÑA PERVERTIDA

Uno de los mayores daños que el Régimen del 78 – popularmente llamado Democracia – ha hecho a nuestra Patria consiste en que ha legitimado y consolidado la visión deformada de la realidad española. Un daño imposible de curar ya que es en sí fundamento de legitimidad y desarrollo de este sistema político que nos ampara.


Esta visión pervertida de la realidad parte de la emergente clase política cuya conciencia de clase utiliza el discurso para legitimarse a sí misma, se explica a la población en clave ideológica con la ayuda de unos medios de comunicación obedientes a la filosofía del sistema y se hace práctica desde una estructura del Estado diseñada para destruir la unión de los españoles. Estructura a su vez que enseña la mentira en las aulas por la política educativa.

La originalidad de la Constitución del 78 se basó en esa singularísima concepción llamada Estado de las Autonomías, concepto ambiguo que no encontraba paralelo en ningún ordenamiento. No era federalismo ni regionalismo, era otra cosa que sonaba bien pero que en realidad nadie podía adivinar el alcance de su efectividad. Este concepto se encendía como dinamita por esa definición asimétrica de los diferentes pueblos de España que se califican como Nacionalidades y Regiones. Concepción asimétrica por injusta y falsa por lo conceptual -ya que las nacionalidades se definían según criterios del SXIX- mientras que los pueblos realmente históricos, - historia que se puede trazar en el tiempo como distinta, original y creadora de la unión de España- quedaban desplazados a menor categoría. Es decir, aquellos pueblos con estatus demostrado en la historia y con capacidad de haber forjado España quedan desplazados frente a nuevos pueblos cuyo real protagonismo se forja en siglos recientes. Se organiza así la defunción del conjunto a partir de dar protagonismo a pueblos sin estatus ni historia con intereses meramente locales y nunca de conjunto.

Desde la base de la mentira no se puede, ciertamente, construir la verdad. La mentira se hace fuerte en una autojustificación constante mediante un mecanismo fantasioso que se mueve en dos direcciones: hacia el pasado y hacia el futuro. El pasado se inventa, el presente se posee y el futuro se vende; sin límites para el discurso una vez destruida la verdad todo está moralmente permitido y estos años se podrán explicar algún día como la gran apología de una mentira recogida además en un sistema educativa que fluctúa a partir de interés de partido.

Esta mentira ha adquirido su aspecto mas sangrante en los últimos años, desde que el PSOE al amparo de 200 muertos llega al poder e impone una ideología revolucionaria cuyo mayor logro es el de otorgar a un grupo de asesinos (al amparo del Parlamento y la Corona) un estatus legal por vía de asumir legalmente un “conflicto” que desarrolla en buena lógica una “negociación”. La operación se les va de las manos (como siempre) y el otro día hemos asistido de nuevo a otra puesta de largo de la patraña, a la exhibición inmoral, escénica y ensayadísima de la nueva humillación de las víctimas; al reconocimiento sutil de una victoria de las armas que puede dar lugar a una esperada Amnistía.

El régimen se inició con la voladura de Carrero Blanco, se tuteló por la omnipresente violencia de ETA cuyas acciones siguen marcando la política nacional, alcanzó el sumun con la matanza de Atocha, y se terminará consolidando con la II Amnistía.

Todavía hay alguien que crea que esto va a terminar bien y que el tema es económico?

1 comment:

Avigoria said...

Estoy de acuerdo contigo, pero con matices...lo peligroso no es el Estado de las Autonomías, ya que de haberse gestionado bien no hubiera dado lugar al caos actual, sino la falta de clase politica, (salvo honrosas excepciones), que tenemos en estos momentos, pero francamente, no creo que sean consecuencia (ni mucho menos responsabilidad) de la Transición...
Evidentemente, en España ha habido un grupo de asesinos (ETA) que no han luchado, sino han aniquilado vidas, por lo que la politica actual del gobierno no tiene nombre, sin embargo, estos pactos, lamentablemente, no se han producido solo entre ETA y PSOE, sino que TODOS los partidos politicos de este Pais han intentado negociar lo innegociable.
En cuanto a tu pregunta final? Sí, aun creo que tiene solución, pero no esperemos soluciones milagrosas, lo que todos y cada uno de nosotros debemos hacer es querer el cambio, fomentarlo y no tanto desde la crítica de lo que no hacen otros, sino desde la creación de lo que podemos hacer nosotros...
Tu blog es un buen ejemplo, ya que frente a articulos en los que expresas la indignación por la situación actual, en otros construyes ideas, describes ejemplos a seguir.
Al final sí se arreglará
Un abrazo