Monday, 17 October 2011

MANIFESTACIONES EN DUBLIN: PROCESIONANDO ENTRE PUÑOS Y CRUCES



INTRO

Gales acaba de perder. Estamos en las semifinales del Mundial de rugby y la selección que se encuentra en mejor forma no puede doblegar a una Francia que nunca parece merecer nada. La clave del partido se centra en la expulsión del joven capitán galés por haber realizado un placaje calificado como ‘peligroso’. Un debate comienza en la tele apelando a la necesidad de regular la violencia en un deporte cada vez mas profesional y duro.

Llevo un mes madrugando los findes para ver este espectáculo de guerra antigua, de exhibición de fuerza; la diferencia de horario con Nueva Zelanda me ha proporcionado, como efecto colateral, el poder apreciar la belleza del amanecer de Octubre, esa etapa donde la Madre Naturaleza se viste de gala para cubrirse de Decadencia elegante con matices de oro viejo. Este partido no ha sido tan temprano – a las 9 – pero yo ya llevo levantado un rato y entre fotos, plegarias y un capítulo de mis libros ya he dado sentido a una parte del día.

En todo caso el tema de hoy no es el rugby; tengo una cita con la protesta de los movimientos sindicales irlandeses.

DE PARNELL SQUARE A MERRION HOTEL

Hago fotos a Mr McGuinness que posa sonrojado en un poster de exceso en la fachada principal de la sede del Sinn Feinn. Observa a un grupo de gente despistada deambular por los alrededores con pancartas sin rumbo. Les pregunto dónde empieza la movida pero vienen de Cork (sur de la isla) y solo saben que es a la 1. Me aparto y pregunto a una chavala con gafas de pasta y pelo lacio con periódicos de los Socialist Workers – los organizadores de la marcha – y me confirma que es un poco mas al norte.

Paso al lado del Gate Theatre – veo que ponen Mujercitas esta Navidad – y al lado del Garden of Remembrance, en su perpetuo homenaje a los Caídos, un tono rojo protestatario de banderas indica la reunión. Hay poca gente, son mayoria  veterana junto con niños que vienen a criticar el recorte del 10% en las pensiones y la exigencia de austeridad desde una élite que sin rubor sigue reclamando bonus sin asunción de responsabilidades. Es esta una marcha cuya idea es dirigirse al Marrion Hotel, enfrente del Departamento de Finanzas, donde los representantes de la UE y FMI han venido para debatir el plan para la isla. Es una manifestación independiente de los llamados “indignados” de Dame Street, ese grupo de jóvenes que deambula con sus porretes entre tiendas de campaña que forman avenidas virtuales de utopías junto a callejones de orgasmos múltiples.

La mañana fría y nublada se empieza a calentar al son de los tambores de un grupo de músicos mientras un hombre afina su voz en el micrófono para la correcta entonación de eslóganes. Se reparten carteles, se despliegan pancartas y todos en formación bajo la mirada de apenas media docena de gardas se comienza la marcha.



O’CONNELL STREET

La gran avenida de Dublín se cierra al tráfico para dejar entrar al grupo. Un policía alto al frente de la marcha dirige el camino con paso cansado y estela de un hombre “solo ante el peligro”. La presencia policial tras un primer reconocimiento visita se ha vuelto baja y no se prevén problemas. De hecho mas que una protesta, parece una procesión familiar.

Las estatuas de los revolucionarios irlandeses y el Corazón de Jesús escoltan en silencio a unas 300 personas uniéndose así los mártires del ayer con los quebrados de hoy para desembocar juntos al O’Connel bridge, el único puente del mundo que mide mas de ancho que de largo.

SE UNEN LOS “INDIGNADOS”

Los llamados indignados que han estado acampados frente al banco de Irlanda se unen en manifestación a la cola del grupo, son pocos, mas jóvenes y parece que vienen de juerga, hay una diferencia de calidad entre ambos grupos. En las cercanías de Grafton Street los turistas ignoran por un momento el escote a Molly Malone y enfocan con sus cámaras a la masa que se siente protagonista al pasear entre humanos.



Los eslóganes se animan coreándose entre ritmos tipo “Full-Metal-Jacket” donde el sargento en este caso es un chaval de los Socialist Workers con aspecto desnutrido y gótico.

PUÑOS Y CRUCES

Al pasar por Kildare Street, a la altura del Parlamento un coro distinto hace eco a la marcha. Un grupo de 150 cristianos coptos de Egipto residentes en Irlanda se encuentran protestando contra el asesinato de 25 mártires este fin de semana. Ambas manifestaciones se saludan, se paran y sus gargantas adoptan un grito común de solidaridad contra el genocidio.

Un portavoz del grupo contra el FMI toma la palabra para mostrar su apoyo a los coptos y son respondidos por los egipcios en clave de aplausos y abrazos.



Seguimos la marcha para Merrion square y de ahí ya directamente a los Government Buildings. El recepcionista del Merrion Hotel donde se alojan los prohombres mira con curiosidad a la asamblea. El hombre viste con sombrero de gala y abrigo de zar Ruso, como los mayordomos de élite o un estrafalario aristócrata. Unos policías le acompañan en la escalinata del hotel por si acaso alguien se acerca a tomar un té al bar. Las pancartas se sujetan en las barras negras que protegen uno de los lugares mas caro de Dublín donde se cobijan los tecnócratas en su charla sobre 67 billones de una moneda en quiebra.

Acordes de música gaélica se abren ante un cielo que empieza a amenazar lluvia para introducir la palabra de una mujer que pregunta a l viento porqué sus hijos no pueden ir al colegio este trimestre al haberse cancelado una línea de autobuses.

El resto se sienta para escuchar en silencio, el cielo se abre y unas gotas comienzan a caer. Mi cámara no da mas de si ni yo tampoco. Los discursos se acaban las pancartas se recogen y la procesión se acaba en armonía.

Miro el reloj, que me indica que es exactamente la hora tomarme una pinta al cobijo de O’Donoghues.



3 comments:

FRAN said...

Hola, ALMIRANTE.

Excelente crónica y qué interesante esa mezcla entre las dos manifestaciones. Hoy todo el mundo se manifiesta por todo, unos muy cargados de razón y otros por dudosas razones, como bien puede verse en nuestra bien zurrada España. Que disfrutes de esa buena cerveza...

Abrazos

AVIGORIA said...

Hi, dear Mac,
Te echaba mucho de menos, ya que disfruto enormemente con tu descripción de la realidad, previo filtro de tu cámara, of course!
Estoy de acuerdo con el amigo Fran cuando dice que algunos se manifiestan por dudosas razones, pero también entiendo que cuando las personas hablamos es porque tenemos algo que decir, y como todos los puntos de vista son validos siempre que de pronuncien desde el repeto, me parece que las manifestaciones que se están sucediendo en el mundo, deben servir para escuhar y tomar nota de que algo está cambiando.
Evidentemente no soy "indignada", aunque a veces lo esté, pero tambien es cierto que no se pueden ignorar las circunstancias economicas de miles de personas en España y en el resto del mundo...
En fin, que agradezco esta manifestación que ha hecho que nos vuelvas a narrar un "pasaje de la historia"...
Un fuerte abrazo

rogebcn said...

Anda que están los sindicatos españoles como para manifestarse con el Sagrado Corazón !
Buena descripción.

Roge